Amigos del Municipal

Ex becada en 2003 y 2004, la soprano chilena Catalina Bertucci ha construido una destacada trayectoria internacional que la ha llevado a importantes teatros y festivales de Europa. Desde sus inicios en el Coro de Niños de la Universidad de Talca hasta sus recientes presentaciones en el Festival de Bayreuth, su carrera ha estado marcada por la excelencia, la perseverancia y una permanente búsqueda artística.

El camino musical de Catalina Bertucci comenzó durante su infancia en Talca. Como integrante y niña solista del Coro de Niños de la Universidad de Talca, descubrió tempranamente su vocación por el canto.

Una figura fundamental de aquellos años fue Mirta Bustamante, directora del coro, quien reconoció su talento y la preparó para dar el siguiente gran paso: ingresar a estudiar canto en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Allí se formó con la maestra María Soledad Díaz y obtuvo durante dos años una media beca por excelencia académica.

En 2003 y 2004 recibió además la Beca de los Amigos del Teatro Municipal, otorgada con el apoyo de la familia Ibáñez. Fue una ayuda que llegó en un momento decisivo de su formación y que Catalina recuerda hasta hoy con especial gratitud.

En 2004 se tituló con distinción máxima, cerrando una primera etapa de formación en Chile y comenzando a preparar el camino que poco después la llevaría a Europa.

Alemania y el comienzo de una carrera internacional

En 2006 Catalina viajó a Alemania para continuar sus estudios en el conservatorio de Colonia/Wuppertal, donde se perfeccionó con Barbara Schlick, reconocida intérprete especializada en oratorio y Lied.

Durante esta etapa obtuvo también un Fondart, que le permitió financiar parte de su vida y formación en Alemania.

Los reconocimientos no tardaron en llegar. En 2008 fue ganadora del Concurso Internacional de Ejecución Musical Dr. Luis Sigall, donde recibió además el Premio del Público y el reconocimiento a la mejor interpretación de la obra chilena obligatoria.

Un año después fue contratada como miembro estable del Teatro de Detmold, donde permaneció durante tres años. Paralelamente realizó un máster de solista en el conservatorio de la misma ciudad.

Fue allí donde conoció al destacado pianista chileno Alfredo Perl, con quien tuvo también la oportunidad de trabajar.

En 2011 sumó un nuevo reconocimiento internacional al obtener el segundo lugar en el concurso Vokal Genial de Múnich, además del Premio del Público y el Premio de la Orquesta.

Una soprano chilena en los escenarios europeos

Tras su paso por Detmold, Catalina inició una carrera como cantante freelance que la ha llevado a actuar como solista invitada en diversos teatros europeos.

Su trayectoria incluye presentaciones en escenarios de Darmstadt, Freiburg, Dresde, Wiesbaden, Lausanne, la Volksoper de Viena y el Teatro de Linz, entre otros.

En Chile, en tanto, ha mantenido un vínculo permanente con los escenarios nacionales y particularmente con el Teatro Municipal de Santiago, donde durante varios años asumió importantes roles.

Entre ellos se encuentran Pamina, en Die Zauberflöte de Mozart; Zerlina, en Don Giovanni; Musetta, en La Bohème de Puccini; Anne Trulove, en The Rake’s Progress de Stravinsky; y Sophie, en Der Rosenkavalier de Richard Strauss.

También interpretó a Elvira en Don Giovanni en el Teatro Regional de Rancagua, una experiencia que recuerda como especialmente enriquecedora.

Entre 2024 y 2026, su carrera alcanzó otro importante hito al participar como solista invitada en el Festival de Bayreuth, uno de los encuentros de música y ópera de mayor tradición y prestigio internacional, estrechamente ligado a la obra de Richard Wagner.

En 2026 sumó un nuevo desafío a su repertorio al debutar como Mimì en La Bohème en el Teatro de Ulm, Alemania.

La voz más allá de la ópera

Si bien la ópera ha ocupado un lugar fundamental en su trayectoria, con los años Catalina ha profundizado también otras dos vertientes esenciales de su identidad artística: el oratorio y el Lied.

Especialmente desde la pandemia, ambos repertorios han adquirido un lugar central en su carrera. Como solista ha trabajado con importantes directores y participado en reconocidos escenarios y festivales de Europa y Rusia. Su trabajo ha quedado registrado, además, en diversas producciones discográficas.

En Chile ha colaborado en conciertos con el maestro Juan Pablo Izquierdo y la Orquesta de Cámara de Chile, además de ofrecer recitales en las tradicionales Semanas Musicales de Frutillar.

Su estrecha relación con el Lied dará en 2026 un paso especialmente significativo. En septiembre está previsto el lanzamiento de un nuevo disco junto al célebre pianista Helmut Deutsch, uno de los grandes referentes internacionales del acompañamiento de Lied.

La colaboración entre ambos ya tuvo un importante capítulo en Chile, cuando se presentaron juntos en un recital en el Teatro del Lago de Frutillar.

Una ayuda que permanece en el recuerdo

Más de dos décadas después de haber recibido la beca de Amigos del Teatro Municipal, Catalina recuerda aquel apoyo no solamente por su importancia económica, sino también por lo que significó emocionalmente durante sus años de formación.

La posibilidad de contar con esa ayuda le permitió disminuir las preocupaciones propias de una etapa exigente y concentrar sus energías en aquello que comenzaba a definir su futuro: estudiar, perfeccionarse y crecer como cantante.

También conserva un recuerdo especialmente afectuoso de la acogida que recibió de la familia Ibáñez y de Heather durante esos años.

“Siempre estaré agradecida del apoyo que recibí por los Amigos del Municipal en mis estudios y la maravillosa acogida de la familia Ibáñez a través de Heather. De todas maneras me aliviaron la carga para poder concentrarme en mejorar en el canto”, recuerda.

Desde aquella niña solista del coro de la Universidad de Talca hasta la cantante que hoy desarrolla su carrera en Europa, Catalina Bertucci ha recorrido un camino de más de dos décadas dedicado a la música.

Una trayectoria que ha cruzado países, teatros, repertorios y distintas etapas artísticas, pero que conserva un vínculo profundo con Chile y con quienes estuvieron presentes cuando esa carrera recién comenzaba a tomar forma.