Desde muy pequeño, Juan Pablo Donoso descubrió en la música un lugar natural para expresar su curiosidad y sensibilidad artística. Hoy, como becado de nuestra Corporación, comparte parte de su historia y su mirada sobre el rol de la música en el Chile actual.
¿Cómo te acercaste a la música?
“Yo creo que a los 4 años”, recuerda Juan Pablo. “Me gustaba cantar y escuchar la música de los dibujos animados y también la radio”. Ese primer vínculo espontáneo, lleno de juegos y melodías cotidianas, fue el punto de partida de un camino que luego se volvería fundamental en su vida.
¿Por qué elegiste ese instrumento?
Aunque hoy el piano es su compañero inseparable, Juan Pablo confiesa que no fue una decisión racional o planificada: “La verdad es que, más que elegir el piano, creo que naturalmente me encontré con él”.
Ese encuentro intuitivo marcó su trayectoria artística y abrió un espacio donde pudo desarrollar su talento con libertad y profundidad.

¿Qué crees que puede aportar la música al Chile de hoy?
Para Juan Pablo, la música cumple un papel esencial en la sociedad:
“Creo que abre horizontes culturales y educativos que aportan instancias que son siempre positivas para la sociedad”.
A través de la música —añade— se construyen espacios de encuentro, aprendizaje y desarrollo personal que benefician a las comunidades y fortalecen la vida cultural del país.