Ex becado entre 2005 y 2008, el tenor chileno Álvaro Zambrano ha desarrollado una destacada carrera internacional que lo ha llevado desde sus primeros estudios de canto en Chile hasta algunos de los principales escenarios de Europa, Asia y América. Una trayectoria en la que la ópera convive hoy con una búsqueda musical profundamente latinoamericana.
La historia musical de Álvaro Zambrano comenzó en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde estudió canto bajo la guía de la reconocida maestra Ahlke Scheffelt. Durante esta primera etapa de formación, entre los años 2005 y 2008, fue becado, apoyo que acompañó los primeros pasos de una carrera que muy pronto adquiriría una dimensión internacional.
En 2009 viajó a Alemania para continuar perfeccionándose en la Universidad Estatal de Música de Freiburg (Hochschule für Musik Freiburg), donde realizó estudios de posgrado en canto lírico con el profesor Reginaldo Pinheiro.
De Chile a la Deutsche Oper Berlin
El gran salto profesional llegó pocos años después. En 2012 obtuvo su primer contrato en la Deutsche Oper Berlin, una de las principales casas de ópera de Alemania. Allí permaneció como miembro estable del elenco hasta 2016, interpretando diversos roles que marcarían su desarrollo como tenor.
Entre ellos se encuentran Tamino, de Die Zauberflöte (La flauta mágica) de Mozart; Nemorino, de L’elisir d’amore de Donizetti; y Fenton, de Falstaff de Verdi.
También interpretó a Prunier en La Rondine de Puccini en la Deutsche Oper Berlin, en una producción dirigida escénicamente por el reconocido tenor y director Rolando Villazón. Posteriormente participó en una grabación de la misma obra en el Prinzregententheater de Múnich junto a la Munich Radio Orchestra.
Su carrera continuó expandiéndose por Europa. Interpretó, entre otros personajes, a Albazar en Il turco in Italia de Rossini para la Bergen National Opera; a Mengone en Lo Speziale de Joseph Haydn, en presentaciones realizadas en Ámsterdam, Rotterdam, Barcelona, Colonia y Zúrich; y a Alexis en una versión de concierto de Siberia de Umberto Giordano, junto a la soprano Sonya Yoncheva y la Orquesta Nacional de Montpellier, bajo la dirección de Domingo Hindoyan.

Una carrera consolidada en Europa
Entre 2019 y 2024, Zambrano formó parte de la Ópera de Leipzig, donde volvió a interpretar algunos de sus roles emblemáticos, como Tamino y Nemorino, y asumió nuevos desafíos en personajes como el Príncipe en Lulu de Alban Berg, el Timonel en El holandés errante de Wagner y Lord Arturo Bucklaw en Lucia di Lammermoor de Donizetti.
Durante la temporada 2023/24 participó además como Eurimaco en Il ritorno d’Ulisse in patria de Monteverdi junto al Ensemble I Gemelli, en una gira que pasó por escenarios como el Teatro Real de Madrid, la Ópera de Toulouse, la Ópera de Burdeos y Bozar en Bruselas.
Su trayectoria también lo ha llevado a Japón, donde participó en una gira interpretando la Novena Sinfonía de Beethoven junto a la Yomiuri Nippon Symphony Orchestra, con conciertos en escenarios como el Tokyo Metropolitan Theatre y el Suntory Hall.
A lo largo de su carrera, Álvaro Zambrano ha cantado en Alemania, España, Francia, Italia, Noruega, Canadá, Chile, Japón, Polonia, Bélgica, Suiza, Uruguay, Hungría, Rumania, México, Inglaterra, Turquía y Australia, entre otros destinos.
Entre los roles más relevantes de su repertorio se cuentan Tamino (Die Zauberflöte), Nemorino (L’elisir d’amore), Fenton (Falstaff), Prunier (La Rondine) y Pinkerton (Madama Butterfly).
Los Pitutos: el reencuentro con Latinoamérica
En paralelo a su carrera operística, Álvaro comenzó a desarrollar una inquietud musical diferente: reencontrarse con los sonidos de Latinoamérica.
En 2015 fundó Los Pitutos, agrupación formada por músicos multiinstrumentistas que cruza la formación clásica de sus integrantes con canciones, ritmos y arreglos inspirados en la tradición musical latinoamericana.
El proyecto se transformó en una segunda vertiente de su carrera, desarrollada paralelamente a la ópera y con una identidad propia. En 2022, Zambrano regresó al Teatro Municipal de Santiago presentando esta propuesta, acercando al público chileno un repertorio donde mundos musicales aparentemente distantes encuentran un espacio común.
En 2024 volvió a presentarse en Chile en un programa que reunió ópera y canción latinoamericana. En esa ocasión interpretó, entre otras obras, la célebre aria “Una furtiva lagrima”, de L’elisir d’amore de Donizetti, bajo la dirección de Paolo Bortolameolli, también ex becado y actualmente director titular de la Orquesta Filarmónica de Santiago.
El encuentro tuvo un significado especial: dos músicos que en distintos momentos recibieron apoyo en sus años de formación se reencontraban, ya con carreras consolidadas, sobre uno de los escenarios más importantes del país.

Una voz chilena con alcance internacional
La trayectoria de Álvaro ha continuado sumando reconocimientos y nuevas experiencias. En 2025 fue invitado en el marco de actividades encabezadas por el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, participando musicalmente en compromisos vinculados a la representación alemana en Chile y posteriormente en actividades realizadas durante una gira por Latinoamérica.
Desde aquellos primeros años como estudiante de canto hasta su consolidación en importantes teatros internacionales, el recorrido de Álvaro Zambrano refleja una carrera construida a partir del estudio, la perseverancia y una permanente curiosidad artística.
Hoy, su trabajo se mueve entre dos mundos que se enriquecen mutuamente: el gran repertorio operístico europeo y una música latinoamericana que, a través de Los Pitutos, lo conecta nuevamente con sus raíces.
Una trayectoria que comenzó a tomar forma hace más de dos décadas en Chile y que hoy continúa proyectando su voz y su identidad musical en escenarios de todo el mundo.
Conoce más sobre Álvaro Zambrano:
Sitio oficial: www.alvarozambranotenor.com