Amigos del Municipal

Hoy queremos presentar la historia de Cristóbal Ramírez, joven cornista y becado de la Corporación de Amigos del Municipal de Santiago, cuyo camino musical nace en el norte de Chile y se proyecta con fuerza hacia un futuro lleno de arte, disciplina y grandes sueños.

 

Un inicio marcado por la curiosidad y la familia

Cristóbal comenzó su relación con la música a los 10 años, estudiando en el Liceo Experimental Artístico de Antofagasta. Siguiendo los pasos de sus hermanos, decidió aprender un instrumento. En ese proceso, una experiencia marcaría su destino: escuchar por primera vez a la Orquesta Sinfónica de la ciudad.

Entre todos los sonidos, hubo uno que lo cautivó inmediatamente: el corno francés. Lo reconoció de las bandas sonoras de películas, y esa familiaridad lo impulsó a elegirlo como su instrumento. Desde entonces, lo interpretó en diversas orquestas del colegio hasta su egreso de 4° medio.

Cristóbal recuerda sus primeros años con especial cariño. Su primer profesor era muy joven y ambos aprendieron y crecieron juntos. Ese ambiente libre de presiones le permitió disfrutar de la música desde el primer momento y conectar con ella de manera profunda y auténtica.

Un salto valiente: dejar su ciudad para seguir creciendo

Tomar la decisión de dejar Antofagasta para continuar sus estudios en Santiago no fue fácil. Implicó desafíos personales y emocionales, pero el apoyo de su familia y de sus profesores fue fundamental para dar ese paso decisivo.

Hoy, mirando hacia atrás, reconoce que ese impulso ha sido clave para su desarrollo artístico y humano.

 

El arte como necesidad y motor social

Para Cristóbal, existen muchas razones para apoyar el arte en Chile. Cree que es urgente fortalecer la cultura y la creatividad, especialmente en las generaciones más jóvenes.

La música, afirma, tiene la capacidad de transformar. “Con tan solo ver a las personas después de salir de un concierto, en especial si es por primera vez, te das cuenta de la importancia del arte en la vida”, comenta.

Sueños y proyecciones

Cristóbal sueña con alcanzar su mejor versión como músico, y anhela que su familia pueda ver reflejado en su trayectoria el valor del esfuerzo conjunto.

En el futuro, le gustaría formar parte de una orquesta importante y, además, transmitir sus aprendizajes a nuevas generaciones, contribuyendo así al desarrollo musical del país.